
Entrevista Silvia Raga, CEO & Founder de Dycare
Parte 1: Trayectoria profesional y DyCare
Buenos días, Silvia, cuéntanos brevemente tu trayectoria profesional hasta llegar a DyCare.
Estudié Ingeniería Biomédica en el Politécnico de Turín, en Italia. De hecho, formé parte de una de las primeras promociones.
Durante mi formación universitaria surgió mi primer contacto con Barcelona, cuando decidí hacer el Erasmus allí porqué sabía que existía la Ingeniería Biomédica.
Tuve mucha suerte y puede trabajar en la Universitat Politècnica de Catalunya, en el Departamento de Bioingeniería, donde viví una experiencia increíble.
Justo cuando acabé, quería quedarme en la ciudad, pero vi que era muy difícil porque no había forma de encasillar lo que yo era.
Hice entrevistas absurdas donde veía claramente que no encajaba: ¿era bióloga, enfermera o técnica?
Cuando regresé a Italia, estuve trabajando un año y medio en una empresa muy potente en el sector sanitario, en el ámbito de la cardiología, desempeñando el rol de Responsable de Calidad, aunque mi deseo era volver a Barcelona.
Finalmente, conseguí regresar y trabajé en distintos lugares, con el objetivo de formarme cada vez más des de un punto de vista clínico empresarial: trabajé en el Hospital de Sant Pau y en una empresa de tecnología puntera en fisioterapia, que pude complementar con mis estudios de MBA.
Poco a poco fue creciendo cada vez más mi gusanillo por crear algo propio. Decidí dar el paso con mi actual socio, que además es mi pareja en la vida, y que había conocido en mi estancia de Erasmus.
Durante aquella época en Barcelona empezamos a cultivar esa idea causada por una experiencia personal que ambos vivimos.
Para resumirlo, nos dimos cuenta de que la rehabilitación física que había en aquel momento no estaba personalizada, sobre todo en las mutuas y las compañías de seguro: requería pedir cita con mucha antelación y cuando íbamos a las sesiones de fisioterapia y preguntábamos si el paciente estaba mejorando, la respuesta era que sí, pero no era objetiva ya que no se realizaba un seguimiento, no existía una monitorización.
Fue allí donde empezó todo: así nació nuestra inquietud para crear lo que ahora es DyCare.
Para quien no os conozca: ¿qué es DyCare y qué necesidades estáis abordando?
DyCare es una empresa especializada en rehabilitación digital: es decir: ofrecemos soluciones tecnológicas digitales enfocadas a la recuperación funcional e impulsada por inteligencia artificial.
DyCare permite a los profesionales planificar y personalizar planes terapéuticos, a través de nuestro software, diseñado para atender a pacientes en distintas situaciones:
· Enfermedades musculoesqueléticas.
· Disfunciones del suelo pélvico.
· Problemas respiratorios.
· Necesidades muy específicas vinculadas a la logopedia.
Los tratamientos se basan en ejercicios terapéuticos personalizados, donde el profesional programa y el paciente puede realizarlos cómodamente desde casa, con total seguridad y sin necesidad de algún dispositivo extra, ya que lo hacemos a través de computer vision. La tecnología de Visión por Computadora o Detección por Cámara permite analizar el movimiento del paciente utilizando únicamente la cámara de su móvil, PC o tablet , sin necesidad de dispositivos wearables adicionales. A través del seguimiento de más de 60 puntos clave, se ofrece un análisis en tiempo real, brindando al paciente correcciones y retroalimentación instantánea para mejorar la ejecución de los ejercicios.
Esto permite que el paciente se dé cuenta si está realizando el ejercicio correctamente y al mismo tiempo se obtiene la mejor performance y eficacia terapéutica.
De este modo, el profesional sanitario puede supervisar en todo momento el avance del paciente y acompañarle de cerca para asegurar una recuperación óptima, incluso a distancia.
Este abordaje nos permite estar en contacto directo con el paciente a través de chat o videollamada y, por el otro, que podamos monitorizar los ejercicios realizados.
Desde luego, así conseguís que la rehabilitación digital sea un producto muy personalizado.
Exacto. Antes se entendía la Telemedicina como un concepto muy amplio y con el paso del tiempo hemos incluso empezado a llamar telemedicina una simple llamada.
Nosotros queremos ir más allá. DyCare es un proyecto transversal que acompaña al paciente en todo el proceso de recuperación.
En DyCare no solo nos dedicamos a la rehabilitación en sí: ahora hemos abordado un ecosistema de salud digital que va des de la prevención – entendiéndolo como el bienestar y mantenimiento activo - hasta el tratamiento de lesiones – con aplicaciones más médicas-.
De hecho, hemos sido los primeros en Europa en desarrollar una plataforma, llamada ReHub, que esta certificada como dispositivo médico de clase IIa, según el nuevo Reglamento europeo de Productos Sanitarios (MDR) 2017/745, aplicable plenamente desde mayo de 2021.
La verdad: estamos creciendo mucho y nos alegra saber que estamos creando un nuevo estándar en atención y rehabilitación.
Hay una frase que siempre digo y es:
“Hace tan solo cuatro o cinco años nadie pensaba que la rehabilitación se podía hacer de forma remota desde casa”.
¿Cómo detectasteis que la telerehabilitación era un problema que debía ser resuelto para generar un impacto positivo en el sistema sanitario?
Creamos la empresa porque no existía una herramienta en el mercado que pudiera medir el progreso de los pacientes, personalizar su tratamiento y monitorizar su evolución. Esta triple realidad es la que nos permitió ver con claridad la necesidad del mercado.
Otro punto clave fueron los datos: yo siempre digo que cuando lleguemos al 2030, el 70% de la población va a requerir algún tipo de rehabilitación.
Actualmente existen muy pocos profesionales en este sector, haciendo que solo se atienda el 20% de la demanda. Es decir: estamos hablando de millones de personas desatendidas.
¿Eso cómo se refleja?
En que los centros están saturados, existe una larguísima lista de espera y no existen decisiones personalizadas.
Esto significa que o se empieza a escalar la atención sanitaria a través de la tecnología o la mayoría de los pacientes se van a encontrar sin ningún cuidado, con toda la repercusión que esto implica.
¿Qué reto os encontrasteis al pasar de la validación inicial de DyCare a la implementación en diferentes entornos sanitarios?
Nos encontramos muchos retos.
El primero fue la barrera con el sector. Cuesta mucho educar a los agentes implicados. Muchos pensaron que íbamos a sustituirlos o reemplazarlos.
Sin embargo, DyCare es una herramienta para el profesional, que sirve para mejorar y acompañarlo en su día a día. Queremos facilitarle la organización de su trabajo, que pueda incluso atender a más pacientes y tener una visibilidad que hoy en día no tiene.
La segunda barrera fue el poco o escaso seguimiento que se realiza de los pacientes en los centros de rehabilitación. Actualmente existen miles de pacientes que se desplazan a su sesión y en la mayoría de los casos no se registran los datos: ni qué patología, ni cuántas sesiones lleva, ni nada. ¡Sus fichas están vacías!
Nosotros hemos logrado pasar de nada a que todo esté monitorizado y con métricas.
Ahora mismo tenemos una base de datos de más de 50.000 pacientes, que han realizado más de 3 millones de terapias con nuestra tecnología. Tenemos un potente motor para analizar qué patología tiene el paciente, cuál es el tiempo estimado de recuperación y, según su condición clínica, poder aconsejar a su profesional sanitario: ¿cuáles son los ejercicios que le garantizan una mejor recuperación al paciente?
Una tercera barrera fue la capacidad de generar confianza, demostrar que la solución estaba pensada para acompañar de verdad y, al mismo tiempo, introducir tecnología en entornos sanitarios saturados, donde cambiar rutinas de trabajo consolidadas no es sencillo y requiere tiempo.
¿Qué suele pedir un hospital o centro sanitario para confiar en una solución digital y sostenerla en el tiempo?
Ante todo, el primer paso que se necesita es enamorarlos de la tecnología: entender qué es y cómo los apoyamos; explicarles que gracias a esta herramienta pueden seguir más rápidamente la evolución y mejorarán la vida de sus pacientes.
Sin duda, otro punto clave que nos piden es la sencillez.
No quieren complicaciones y esto va de la mano con la adaptación de la tecnología. Cuando estamos hablando de herramientas SaaS, yo siempre digo que no es cómo un equipo que se compra, no se usa y al final se queda en un cajón; sino que tiene que ser una venta recurrente donde tenemos que garantizar que el usuario, tanto el paciente como el profesional, siempre estén satisfechos. Si no se logra, no será posible renovar ni seguir utilizando la herramienta.
Por esta razón, nos preocupa mucho acompañar en todo el proceso de onboarding a los dos principales tipos de usuario, pero en particular al profesional. Tenemos un equipo propio interno de fisioterapeutas que están especializados en nuestra herramienta en tecnología digital y que nos permiten acompañarlos.
Creo que es importante destacar que no solo queremos enseñarles a usar nuestro software (ya que consideramos que es lo suficientemente sencillo como para aprenderlo rápido), sino que también queremos acompañarlos en todo el proceso de transformación digital, incluyendo la introducción de este software para ayudarles a identificar con qué patología pueden empezar, con qué tipología de paciente trabajan, cuáles son los criterios de inclusión y exclusión que tienen, con qué pacientes funcionan bien, etc.
Parte 2: Colaboración con Qualud
¿Qué problema apareció que os hizo buscar una solución externa de gestión? ¿Qué tipo de fricciónes de gestión estabais viviendo antes? (coordinación de profesionales, organización de unidades y espacios, asignaciones, carga administrativa…).
Nosotros tenemos distintos targets de clientes, por lo que estamos en constante contacto con clínicas de referencia, hospitales y compañías de seguros.
Fue gracias a la relación y conversación constante con nuestros partners y clientes cuando detectamos un problema estructural.
A nivel nacional, muchos hospitales no contaban con una infraestructura informática ágil y optimizada que permitiera abordar todos los retos que hemos mencionado: la gestión inteligente de citas del paciente, las listas de espera, etc.
En muchos centros siguen dándose dos situaciones muy habituales.
Por un lado, todavía encontramos pacientes que gestionan sus sesiones con un simple papel donde se indica cuántas tienen y en qué fechas, sin que esa información esté registrada en ningún sistema.
Por el otro, cuando una sesión se cancela, en la mayoría de los casos ese hueco se pierde y queda sin ocupar.
Fue a partir de ahí cuando nos hicimos las preguntas claves: ¿cómo podemos recuperar esos huecos? ¿Cómo podemos lograr una gestión más inteligente de los recursos y de su ocupación?
Empezamos entonces a analizar el entorno y a buscar una solución, y fue en ese proceso cuando contactamos con Qualud. Ya los conocíamos por su experiencia y por su reconocimiento dentro del sector.
Al final te das cuenta de que existen muchos proveedores tecnológicos, pero que lo que realmente marca la diferencia es la especialización y, en el caso de Qualud, su especialización en el sector salud fue clave para nosotros.
Eso es precisamente lo que los hace diferentes y lo que les permite entender el contexto clínico, los requisitos del sector y el nivel de rigor que este exige.
No basta con desarrollar una app o una herramienta tecnológica: es necesario que funcione bien y para conseguirlo, se deben cumplir unos criterios y requisitos que permitan una adopción real por parte de profesionales y personas usuarias.
Por eso digo que Qualud es una empresa 360, porque se preocupa de contextualizar la idea, darle sentido, investigan la forma de aterrizarla la solución y/o acompañar en su desarrollo.
Fue aquí donde decidimos juntar un poco los know-how de nuestras empresas: ellos ya venían con un recorrido muy importante en todo ese sistema a raíz de la creación de otras aplicaciones de gestión de citas y nosotros somos especialistas en aplicación (sabemos cuáles son las necesidades, conocemos los fails, los needs y los nice to have del sector).
Por todas estas razones decidimos iniciar esta colaboración para desarrollar el mejor producto digital posible.
¿Qué necesidades está resolviendo Qualud con la plataforma de gestión de telerehabilitación?
Qualud nos ha ayudado a contextualizar una necesidad que ya habíamos detectado y a transformar una idea que habíamos ido madurando en un producto escalable, con una tecnología ágil y una buena experiencia de usuario.
Su acompañamiento ha sido clave para integrar y complementar esta solución con nuestro propio producto.
Gracias a este trabajo, nuestra plataforma puede abordar todo el proceso de forma integral, desde la gestión de las citas hasta el tratamiento remoto de las personas.
¿Qué cambiará para los equipos clínicos y los hospitales cuando la parte de gestión este bien resuelta?
En la mayoría de los hospitales, los sistemas de gestión que existen son antiguos y poco ágiles.
A nivel visual y de interfaz resultan obsoletos y no son sencillos de usar. Aunque en muchos casos disponen de software, este no está aportando un valor real al día a día del equipo clínico.
Por eso, nuestro objetivo es que el producto sea muy fácil de instalar e implementar, con una curva de aprendizaje mínima y una configuración ágil. La idea es que, en muy poco tiempo, el departamento de fisioterapia y rehabilitación de los centros sanitarios puedan optimizar al máximo su funcionamiento.
Para nosotros, la palabra clave es la facilidad de uso y por eso, nos hemos preocupado especialmente por entender las necesidades reales de estos profesionales en la organización y gestión de sus pacientes.
Parte 3: Objetivos 2026
Ya estamos en 2026, ¿cuáles son los principales objetivos que os marcáis DyCare y Qualud de forma conjunta?
Nos gustaría consolidar el lanzamiento del producto y dar los primeros pasos para escalarlo. La idea es poder acceder no solo a licitaciones del sector público, sino también comenzar a implantarlo en grandes hospitales que se enfrentan a los mismos retos de gestión.
¿Cuáles son los próximos pasos que vais a seguir?
El hito para este 2026 con Qualud es ganar licitaciones públicas muy importantes juntos, permitiendo posicionarnos con un nivel de implementación muy riguroso y completo.
Este logro nos ayudará a llegar al mayor número de instituciones sanitarias en el menor tiempo posible y cómo consecuencia, conseguir grandes implementaciones y retos de transformación digital.
¿Qué oportunidades ves para el futuro de la telerehabilitación cuando la gestión deja de ser un freno y pasa a ser una ventaja para el hospital?
Está claro que lo que nosotros aportamos es la posibilidad de tratar más pacientes.
Somos capaces de incrementar la capacidad operativa de los profesionales en más de un 70%. Esto va acompañado de una clara reducción de costes y disminución de la presión asistencial.
Vemos que la implementación de este tipo de herramientas permite un mejor seguimiento del paciente, una mayor adherencia y satisfacción, porque, aunque se trate de un tratamiento digital, la atención se mantiene de forma constante.
De hecho, los propios pacientes nos dicen que se sienten más seguros y mejor atendidos, porque saben que disponen de herramientas a través de las cuales pueden resolver dudas, ¡además de que existe un profesional detrás!
Nosotros prevemos que se incrementará el uso de este tipo de herramientas. No estamos en una fase donde el cliente se cuestione si la quiero o no ni cómo la va a implementar para darle el mejor rendimiento.
Parte 4: Cierre
Para terminar: ¿hay algo importante que no te haya preguntado y que te gustaría añadir o matizar?
Nuestro objetivo principal es acelerar nuestro plan de internacionalización y queremos seguir creciendo para seguir demostrando la escalabilidad a nivel global de nuestra solución.
